LIBRI


SULLA CATTIVA STRADA
Il legame tra la violenza sugli animali e quella sugli umani



  
 Il male è tutto ciò che fa soffrire gli esseri senzienti: da questa banale considerazione , si snoda il tema del saggio, in cui vengono toccati  i temi della violenza contro i più deboli, inflitta non solo e non tanto per sadismo, quanto regolata a norma di legge, che si tratti di vittime umane o animali. L'affresco al negativo mostra l'evidenza delle interconnessioni tra tutte le forme in cui tale violenza si manifesta, legali o illegali che siano, che, come una ragnatela, si ampliano e si contagiano reciprocamente. Senza escludere una possibilità di riscatto, che necessita della responsabilità individuale di prendere posizione.  Edizioni Sonda, 30 aprile 2014
Acquistabile anche su www.amazon.it   su www.ibs.it 

I diritti d'autore sono devoluti a essereAnimali, www.essereanimali.org,  associazione che mira a contrastare lo sfruttamento animale  anche attraverso        investigazioni  negli allevamenti e negli altri luoghi di prigionia.

Il libro è uscito in Messico, nella traduzione spagnola, con il titolo di "Por el mal camino" a cura di Ediciones Tiempo Animal. Copertina di Sue Coe.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
NOI ABBIAMO UN SOGNO

In forma di pamphlet, una disamina psicologica dei meccanismi che permettono a tante persone per bene di essere testimoni indifferenti davanti alla smisurata sofferenza a cui condanniamo gli altri animali: la violenza legale della vivisezione, dei macelli, della caccia, degli zoo, dei circhi, delle sagre  guardata e interpretata con partecipazione emotiva, mentre il linguaggio trasporta in altre atmosfere. Per dare via al cambiamento che urge, nel rispetto degli altri animali, a cui ognuno è in prima persona chiamato.  
                                                Bompiani 2006.Copertina di Eliott Erwitt
                                                 I diritti d'autore sono devoluti a Animals Asia Foundation


 Il libro è uscito in Messico nella traduzione spagnola con il titolo "Nosotros tenemos un sueno"                              Tiempo Animal
 
 
 
 
 
 
 



 
IN DIREZIONE CONTRARIA


Tante sono le facce in cui si dipana il nostro rapporto con gli altri animali, per lo più imbevuto di crudeltà e violenza. Conoscere  è il primo passo per reagire, per prendere posizione, per non più negare le grandi ingiustizie di cui siamo responsabili e testimoni. Per guardare con occhi diversi la ricchezza delle altre vite, quelle degli altri animali, che di continuo si intersecano con le nostre e di cui abbiamo un bisogno imprescindibile.

(Sonda 2009. € 14 - reperibile anche su www.ibs.it  e www.amazon.it) 

I diritti d'autore sono devoluti a Animals Asia Foundation

 
 
 
TRA CUCCIOLI CI SI INTENDE
Bambini e animali



"Se i bambini impareranno a rispettare i diritti degli animali e a riflettere sul loro dolore e la loro sofferenza, allargheranno le loro capacità empatiche: l'universalizzazione dell'empatia fino a includere tutti gli esseri viventi è il vero traguardo della razza umana, l'unico in grado di cambiare davvero l'attuale stato delle cose" .

Graphe edizioni, 2014. € 5 
Reperibile anche su www.ibs.it  e www.amazon.it 
 
 
 
IL CONTAGIO DELLA VIOLENZA
Breve excursus sull'esercizio della crudeltà contro gli animali 
 
Un cambiamento di rotta si impone nel rapporto che la nostra specie ha con le altre: si tratta di risvegliarsi finalmente da quel sonno della ragione che genera mostri, perché il male a cui sottoponiamo gli altri animali non solo è intollerabile per loro che lo soffrono e degradazione per noi che lo compiamo, ma anche perché nessuna ambizione pacifista potrà mai realizzarsi finché continueremo a sfruttarli, schiavizzarli, mangiarli, vivisezionarli,cacciarli, pescarli, indossarli, domarli, rendendo la terra un’immensa camera di tortura. Terra che potremo davvero considerare «casa comune» solo    quando impareremo a rispettarne tutti gli abitanti.
                                                                                                                   Magi edizioni, 2021. € 5 
                                                                                                          Reperibile anche su www.amazon.it
 
 
 
 RECENSIONE DI "POR EL MAL CAMINO" SULLA RIVISTA MESSICANA DI FILOSOFIA "DEVENIRES"  
 
215
Annamaria Manzoni.
Por el mal camino. El vínculo entre la
violencia contra animales y la violencia hacia humanos
(México:
Tiempo Animal, 2019)
Fernando Luna Hernández
umsnh
El hijo es el padre del hombre
Françoise Dolto
Oscar Horta (2017) entrevé cambios positivos en la simpatía y considera
-
ción que los humanos tienen con otros animales. Cambios también regis
-
trados en datos que arrojan la encuestadora estadunidense Gallup (2015)
y el Centro de Investigaciones Sociológicas (2010), de España. Asimismo,
se constata la existencia de un vasto número de organizaciones y publi
-
caciones en prensa y en línea que se interesan por la cuestión animal. A
la vez que el interés por la cuestión animal deja de ser percibido como
mero sentimentalismo, exageración o dramatización de insignificancias,
va dándosele al tema la seriedad que merece cualquier causa justa, multi
-
plicándose las razones para defender a otros animales.
Lo que presenta la psicóloga, psicoterapeuta y activista italiana Anna
-
maria Manzoni en este escrito es una de estas razones para defender a otros
animales: como lo adelanta de lleno en el título, existe un “vínculo entre la
violencia contra animales y la violencia hacia humanos”. En este interesante
texto de 158 páginas, Manzoni busca profundizar sobre este vínculo, explo
-
rando cómo es que se transita “por el mal camino”, y en qué medida puede
decirse que la violencia que los humanos ejercen sobre otros humanos tiene
como origen preparatorio la crueldad ejercida hacia los animales.
1
1
Idea que Piers Beirne (2016) nombra como “la tesis de la progresión”, y que
apareció por primera vez en investigaciones sociológicas de los años 1960 y 70, refi
-
216
Reseñas
El “mal camino” hace referencia a una de las prácticas de los cárte
-
les mexicanos de la droga: utilizar a perros como “mulas”, prácticas de
las que son cómplices médicos veterinarios cuyos saberes se usan para
introducir la droga a los animales e, igualmente, involucra a menores
de edad para realizar tareas como asesinar y descuartizar a los perros-
mula para extraerles la mercancía; menores que posteriormente ejercen
violencia extrema contra sus iguales. Una vez descrita la cruel práctica,
Manzoni realiza las primeras acotaciones importantes: la primera es una
preventiva: acerca del entramado entre violencia animal y humana se
sabe bien poco (siendo insuficientes las convicciones, axiomas y lugares
comunes que tienen como verdadero que
quien es cruel con los animales
lo es también con los humanos
), lo cual exige teorizar prudentemente
sobre este fenómeno. Un segundo apunte es la idea de que los animales
son, por sí mismos, víctimas de la violencia y, por lo tanto, sujetos ge
-
nuinos de atención y preocupación, “escale” o no la violencia hacia los
humanos. Un tercer señalamiento es que todas las formas de violencia
están interconectadas. Por último, Manzoni acepta también las caren
-
cias y limitaciones de su propia perspectiva.
Dividido en tres capítulos y nueve subíndices, el libro no sólo nos
presenta algunas de las aproximaciones teóricas a la violencia como fe
-
nómeno en sí mismo, y a las muchas formas cotidianas de interacción
perniciosa que tenemos con otros animales, también subraya
La violen
-
cia poco conocida hacia los animales y entre humanos
. Desde sus saberes
psicoanalíticos y en psicología social, la autora retoma algunos casos
representativos de cómo es vista
La violencia hacia los animales desde
la psicología
. A manera de cierre, Manzoni hace un corte a la evidencia
y problematización de la violencia animal, anexando una propuesta:
riéndose a la aparente relación de causa y efecto entre el uso no-medicinal del alcohol
y de otras drogas, aunque a su fórmula básica causal también se le denominó “escala”,
“graduación”, “predisposición”, y la “teoría del trampolín”. Como objeto de estudio
más o menos centrado, la tesis de la progresión ha sido aplicada a la interacción
humano-animal a partir de los 1990 hasta el presente (p. 244).
217
Reseñas
Comprender y prevenir la violencia
, inconformándose y desobedeciendo
la naturalización de la violencia social.
Manzoni abre el Capítulo primero (
La violencia poco conocida hacia
los animales y entre humanos
) haciendo hincapié en que debe especi
-
ficarse desde qué parcela del saber se está abarcando el fenómeno de
la violencia (o “el mal”). Pues, aunque no sería lo mismo mirar a la
violencia desde la biología que hacerlo desde la jurisprudencia, sí habrá
posibilidades de que la comprensión de la violencia crezca y se enriquez
-
ca contrastando las distintas perspectivas. En su aproximación teórica
inicial a la violencia en general, la psicóloga Manzoni hace un repaso
de varios autores, siendo Sigmund Freud el primero de ellos. Para este
psicoanalista, una buena dosis de impulsos agresivos le son inherentes
al humano, como inherente es la necesidad de descargar esa agresivi
-
dad. Impulsos que representarían un peligro para la civilización si ésta
no impone frenos morales desde las instancias psíquicas. El también
psicoanalista Carl Gustav Jung habla de “la zona oscura de la psique”,
compuesta por lo malo, lo negativo del humano, lo inconsciente, la
sombra. Vasilij Grossman es otro pensador que apoya la idea de una
maldad inherente, aunque ve que el remedio a la maldad está en algu
-
nos miembros de la misma humanidad: la presencia de seres queridos
pone freno a la continuidad de la maldad. La filósofa Hannah Arendt
postula que la maldad también se presenta en forma de obediencia ciega
y acrítica. Por otra parte, desde la psicología social, Philip Zimbardo
demuestra con su famoso experimento de roles lo sencillo que es que las
personas “comunes” realicen conductas crueles. Desde una perspectiva
similar, Stanley Milgram también expone las conductas “inhumanas”
que la gente “normal” puede realizar como producto de la obediencia
a una figura de autoridad. Manzoni menciona asimismo a René Girard
(quien piensa que las manifestaciones de la violencia son aprendidas
o imitadas –como los celos o la envidia–, formas que requieren de un
“chivo expiatorio” para ser encausadas o apaciguadas), y a Tom Regan,
quien es el único teórico de la lista que hace alusión a los animales, de
-
218
Reseñas
nunciando los prejuicios que hemos establecido frente a ellos, y cuyas
consecuencias más evidentes son las muchas formas violentas con las
que les tratamos.
Este trasfondo teórico da paso a una discusión histórica de la
Teoría
del efecto dominó
. Ovidio y Plutarco, en el paso del Imperialismo al
Cristianismo, son referidos como los primeros pensadores que tienen
al maltrato animal como una práctica previa a la agresividad para con
los humanos, creencia que también sostuvo Tomás de Aquino (en la
Summa contra Gentiles
): los animales carecen de alma, y aunque son
indignos de derechos, la crueldad hacia estos “abre la puerta a los abusos
contra los humanos” (p. 36). Aprendemos que Tomás Moro condena
a la cacería, no así la alimentación como necesidad corporal, y abre
una interesante línea a desarrollar: la psique “anormal” de los matari
-
fes. John Locke considera que educar en la naturalización del maltrato
animal causa el endurecimiento de la compasión hacia los semejantes.
Rousseau cree que educar a los niños en una alimentación vegetaria
-
na es esencial para un trato sensible hacia los animales; así también lo
propone Kant, quien tenía por cierto que se podía “conocer el corazón
humano a partir de su relación con los animales”, y quien argumenta
que no tenemos obligaciones morales directas con los animales, pero
sí obligaciones con nosotros mismos que incluyen evitar la crueldad
con animales pues predispone a actos violentos contra personas (Denis,
2000). El escritor Sylvain Maréchal reaccionó contra los mataderos al
aire libre, pues veía en las reacciones de los niños espectadores de las
matanzas animales un potencial problema. Por último, Arthur Scho
-
penhauer pone en entredicho la bondad de quien ejerza la crueldad
hacia los animales.
En este punto Manzoni hace un alto para señalar que, a pesar de
que las posturas antes expuestas coinciden en que la violencia hacia los
animales anula o adormece la piedad humana y permite que exista saña
hacia los individuos de la propia especie, las conductas violentas hacia
animales no humanos y hacia humanos “no están siempre necesaria
-
219
Reseñas
mente ligadas por una relación causa-efecto, sino que son a menudo
contextuales, ambas expresiones de un impulso complejo, dirigido con
-
tra seres escogidos con base en su debilidad” (Ibidem, p. 39). Es por ello
que la propia autora impone reservas a “la tesis de la progresión”: 1. De
esta tesis se sabe poco, resultando obligatorio estudiarla prudentemente;
2. Debe siempre tenerse en cuenta el área desde la que se estudie la vio
-
lencia, así como el contexto en que se presenta; y 3. Los animales son,
por sí mismos, víctimas de la violencia, independientemente de que ésta
se torne también contra los humanos. Considerarles como sujetos de
daño y no sólo como “luces preventivas” del posible daño a humanos,
les vendría muy bien tanto en lo teórico, como en lo práctico.
Algunas de las aportaciones teóricas mencionadas sirvieron como
base a las primeras reglamentaciones y disposiciones legales italianas
a favor de los animales, como la Ley de protección de los animales de
1913. La lucha por los derechos de los niños, las mujeres y los animales
avanzaba simultáneamente por aquellos años, pero fueron separándose
paulatinamente, y lo referente a los animales se fue perdiendo hasta ser
retomado por la lucha feminista, a causa de la similitud en condiciones
de injusticia y falta de garantías, siendo esta identificación el comienzo de
la lucha ecofeminista.
En el Capítulo segundo,
La violencia hacia los animales desde la psico
-
logía
, Manzoni enuncia las formas de violencia que ejercemos hacia los
animales (física, psicológica, sexual y por omisión), pero con una estrate
-
gia muy interesante: comparándoles con niños, “por su fragilidad y debi
-
lidad, además de su imposibilidad de defenderse, son los más asimilables
a los animales” (Ibidem, p. 55). Ejemplificando en cada rubro, la autora
se extiende (más que en los otros tipos de violencia) en lo referente a la
explotación sexual animal. Actividad que ha sido clasificada como “zoo
-
filia” en el
Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales
(
dsm
),
y que es un término “listado entre las parafilias no especificadas, es de
-
cir, perversiones en las que la excitación depende de comportamientos
atípicos extremos” (Ibidem, p. 58), aspecto amplio y complejo del que
220
Reseñas
también discurre brevemente, desde los mitos griegos hasta prácticas ac
-
tuales; como la prostitución de orangutanes en algunas partes del mun
-
do, o el abuso de gallinas, burros u ovejas en zonas rurales; así como el
creciente número de sitios web que tienen como forzados protagonistas
sexuales a niños y animales, o el insufrible contenido de “zoosadismo” y
crush fetish
.
A la par del anterior muestrario de prácticas patológicas o ilegales,
Manzoni denuncia la misma crueldad en espectáculos que cuentan con
el beneplácito de un vasto público, bajo el amparo de una etiqueta hace
pasar lo cruel como “tradición”, así sean las corridas de toros de tipo an
-
daluz, y muchos otros que contribuyen al divertimento popular. Como
puede notarse, aquí asoma el otro caballo de batalla de la autora: la
relación entre violencia animal y psicopatología.
En un segundo momento, Manzoni sugiere a la psicología como el
área del conocimiento cuya investigación haría mayores y significativos
aportes al tema de la progresión de la violencia. Y es en este apartado
con el que, en pleno, se justifica (con ejemplos varios) la patología men
-
tal en los maltratadores de animales. Analogía que ha sido estudiada
por pensadores como el psiquiatra J. M. MacDonald, quien en los años
1970 postulaba que los homicidas violentos comparten tres característi
-
cas durante su niñez: enuresis, piromanía y maltrato animal.
Aunque teorías como la de MacDonald han caído en desuso, lo cierto
es que, al no poder pasar desapercibido, el maltrato animal como fenó
-
meno conductual inquietante ha logrado ser incluido entre los criterios
diagnósticos del arriba citado
dsm
como una señal de alerta a un posterior
desarrollo de un “trastorno antisocial de la personalidad”, caracterizado
por la ausencia de consideración hacia a la subjetividad, derechos e inte
-
gridad del otro. Un trastorno cuyo origen profundo es, según Manzoni,
la violencia física y psicológica, constante e impune, que los niños sufren
por parte de personas cercanas. Formas de abuso que los niños replican
en los animales y, posteriormente, en humanos.
221
Reseñas
El próximo paso es pasar de la lógica del maltrato animal psicopato
-
lógico a la violencia legalizada. Es decir, aquella que se da en instancias
cuyas justificaciones se afirman como las más nobles y en favor de las ne
-
cesidades y deseos de las masas consumidoras (nutricionales, médicas,
tecnológicas, culturales, etc.) en detrimento de los intereses más básicos
de los animales explotados, casualmente, por ellas mismas.
En el Capítulo tercero,
Comprender y prevenir la violencia
, se sintetiza
lo expuesto en los capítulos anteriores: lo común de la violencia desde
las instancias institucionales, la familia, los
mass media
, la cultura; y,
como resultado, su ocultamiento, su aceptación social y su reproduc
-
ción. Peligro del que ya nos han advertido personas como Edmondo
Mercucci, Albert Schweitzer, Tolstói, Gandhi, Aldo Capitini, y otros.
La apuesta de Manzoni contra la violencia, lejos de la obediencia y la
conformidad, está en rechazar la violencia contra los animales como algo
inevitable (con o sin consecuencias para con los humanos), y propone
que este tipo de prácticas se sometan a reconsideración e investigación,
hasta llegar a su quintaesencia. Propuesta harto rescatable frente al des
-
interés sistemático en la cuestión animal, especialmente cuando no exis
-
te ninguna amenaza a las fronteras del bienestar humano. No cuestionar
la situación de los animales, estar conforme con ella, nos condiciona,
sirve como guía segura de comportamiento, tal como lo demuestran
los experimentos de Solomon Asch, en los que la presión de un grupo
nos lleva a aceptar situaciones que en principio no están de acuerdo con
nuestras convicciones. ¿Cómo se explicaría la conformidad? La respues
-
ta es relativamente sencilla: el miedo a la exclusión, o la necesidad de
pertenecer al grupo. La obediencia es ese otro fenómeno que explica, no
sólo la actual situación de los animales, sino muchas formas de abuso e
injusticias sociales. Los ejemplos clásicos que representan estas actitudes
los encontramos en los experimentos de Milgram y de Zimbardo, de los
que ya rozamos implicaciones en el capítulo primero.
222
Reseñas
Finalmente, se nos hace una invitación a que, como sociedad, no
escondamos el mal, construyamos el bien. Negar lo malo que hacemos
a los animales (directa o indirectamente) es un mecanismo conveniente
-
mente aprovechado por las industrias que los explotan, y que esgrimen
al mismo tiempo falacias que justifican estos abusos (“animales sacri
-
ficados éticamente”, “huevos orgánicos”, “sacrificio indoloro”), y que
llevan a las y los consumidores a disociarse de su responsabilidad. Todos
procesos de desensibilización en pro de un profundo, constante, legal
y descarado sistema violento del que participamos sin darnos cuenta, o
peor aún, sin querer darnos cuenta.
El concepto con el que Manzoni cierra su escrito es el de
empatía
.
2
Empatía no sólo hacia los animales, sino hacia sus victimarios y victi
-
marias, pues serán quienes pueden guiar a las diferentes áreas del saber
a comprender el fenómeno tan complejo de la violencia hacia los ani
-
males. Siendo prudente objetar, desde ya, a etiquetas que les vinculan
con discursos de criminalidad y psicopatología; especialmente si se les
intentan colocar desde la infancia, y más aún cuando se nos ha mostra
-
do que todos/as participamos en mayor o menor medida, consciente o
no, de la violencia hacia los animales, y es de nosotros/as de quienes los
y las niñas aprenden.
2
Según Mireia Long (2015), “La empatía es la capacidad para ponerse en el lugar
de otro y comprender lo que siente o piensa sin que sea necesario que lo exprese di
-
rectamente (...) entendiendo sus vivencias, emociones y opiniones como fruto de su
situación única”, empero esa capacidad es estéril si no da para más, si no se implica en
un movimiento de reciprocidad; tanto si no puedo aceptar y disfrutar lo bueno que el
otro siente, tanto más si no hago nada para remediar su sufrimiento.
223
Reseñas
Referencias
Denis
, L. (2000). “Kant’s Conception of Duties Regarding Animals: Reconstruction
and Reconsideration”.
History of Philosophy Quarterly
17(4): 405-423.
Beirne
, P. (2016, enero). “¿Hay progresión desde el abuso a animales hasta la violen
-
cia interhumana?”.
Devenires
33: 241-275.
Horta
, O. (2017).
Un paso adelante en la defensa de los animales
. Madrid: Plaza y
Valdez Editores.
Long
, M. (2015). “Cuatro maneras de enseñar empatía a los niños”. Recuperado el
22 de abril del 2020, de la fuente
https://www.bebesymas.com/ser-padres/cuatro-
maneras-de-ensenar-empatia-a-los-ninos
      https://devenires.umich.mx/devenires/index.php/devenires/article/view/419


 
 
 



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